Las excentricidades de algunos escritores

Internacional Temas

Gertrude Stein, Virginia Wolf, James Joyce, Lewis Carroll y otros famosos escritores tuvieron siempre conductas que los separaban de la “normalidad”

Internacional.- No cabe duda que, para ser artista, se debe tener otra mirada del mundo. El imaginario vuela y se abre a realidades paralelas, no siempre comprendidas por el común de las personas.  Cuando muere, su obra se vuelve importante y sus excentricidades son parte de los temas de conversación de intelectuales y estudiosos. Los escritores no son una excepción

Si tienes temperamento artístico, es probable que tengas algunas actitudes poco comunes, de acuerdo a tus amigos y familiares. Pero recuerda, los más famosos hicieron cosas raras para los demás. Aquí compartimos algunos ejemplos.

Gertude Stein

Considerada como la primera escritora modernista, solía sentarse en el asiento de atrás de su Fort T a escribir, mientras que su amiga Alice Toklas conducía haciendo trámites y visitando gente.

Virginia Wolf

La escritora sentía una cierta fascinación por el trabajo de su hermana, una pintora. Durante los primero años y hasta que envejeció, la Wolf escribió de pie en un atril. Además, como le gustaba el color púrpura, su obra Mrs. Dalloway fue escrita enteramente con tinta de ese color.

Pero no sólo las mujeres artistas tienen excentricidades, los hombres famosos y creativos también. Algunos virtuosos hacen cosas que asombrarían a cualquiera. Sir Walter Scott, por ejemplo escribió mentalmente su  famoso poema “Marmion” mientras andaba a caballo.

James Joyce

El escritor irlandés, famoso por su gran obra “Ulises”, escribía en su cama, boca abajo. Además era conocido por su obsesión de llevar un abrigo blanco. Luego se supo la razón. Como estaba prácticamente ciego, el reflejo de la luz en su abrigo le ayudaba a ver.

John Cheever

El gurú de los cuentos cortos se vestía con un traje y se iba al trabajo. ¿Cómo? Tomaba el ascensor en dirección al sótano de su propio edificio, se sacaba la ropa y escribía en calzoncillos. Franz Kafka, en tanto, para mantener su mente fresca y equilibrada, hacía ejercicios frente a la venta y los hacía completamente desnudo. Debe haber sido el comidillo del barrio.

Todos los seres humanos podemos ser “algo” extraños y los orientales tampoco se salvan llegando a extremos poco gratos pero que no resulta inútil contar.

Yukio Mishima

Nominado nada más y nada menos que a tres premios Nobel, MIshima fundó un culto adorador del emperador para los jóvenes  adolescentes. En 1970, invadió el cuartel general japonés de la defensa con una espada y cuatro de su grupo. Después de no poder derrocar al gobierno, se suicidó.

Lewis Carroll

El autor de las historias de Alicia, es quizás el más cuestionado por sus excentricidades. La historia lo acusa de pedófilo porque se relacionó con lo que él llamaba sus amigas- niñas a quienes fotografiaba y les escribía hermosas cartas. Las conocía en la casa de la playa, sus padres le permitían todo contacto porque Lewis era un reverendo pero la amistad con las chicas sólo duraba hasta que ellas cumplían 12 años. Luego las abandonaba porque ya no compartían la magia de este hombre que jamás quiso crecer, aunque fue un genio de la literatura y las matemáticas

 

Agregar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos requeridos están marcados *