Fotografía en Instagram: Wellettas, belleza y amor

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Un oasis en las redes sociales es lo que encuentras en este sitio de imágenes con alma

Internacional.- Wellettas es el seudónimo en Instagram de la fotógrafa canadiense Elizabeth Spence, cuya presentación es clara y simple: La vida con 3 niños, 4 perros rescatados, 2 gatos rescatados y @aporius. Éste último, figura poco en las imágenes, pero tiene relevancia en la vida de la profesional: no sólo es su marido, también es director de fotografía y dice ser la mitad menos famosa de @wellettas. 

La idea es que esta introducción sirva para contextualizar el concepto fotográfico de la autora, un oasis que no se encuentra fácilmente en redes sociales. Claro, en momentos en que todo se divide en pocas áreas: comercial, moda o agresión política, un espacio como el de Wellettas, que promociona el amor en toda su gama, es un lujo.

La intención en la fotografía de Spence es limpia y transparente, por lo que sabes lo que encontrarás. Sus hijos, su familia, el mensaje de adopción animal y todo con la belleza de un ojo crítico. La idea de algo doloroso como una perrita ciega, se vuelve poema en los comentarios e imágenes de su sitio.

 

Archie y Nora

Siguiendo la historia gráfica, se descubre que la pasión por los animales de los padres ha sido heredada por sus hijos: Wellington, Loretta y Archie. Sin embargo ninguno evidencia la conexión que este último tiene con sus compañeros de cuatro patas, en especial con Nora, la perrita de ocho años rescatada de la calle. La historia cuenta que la fama de la fotógrafa se disparó cuando nació Archie y ella comenzó a publicar fotos de las siestas del pequeño. Además, en una de las imágenes, Spencer contó que la perrita no confiaba en nadie hasta que el más pequeño de la casa nació. La noticia se expandió por la prensa y ahora, Wellettas tiene más de 122 mil seguidores.

Las siestas de la familia en Wellettas

No hay secreto para las siestas de Archie y Nora, cuenta Spencer en una de las publicaciones.

” Yo acompaño a mi hijo para su siesta en mi cama y luego lo llevo a su habitación o, si veo que está demasiado cómodo para moverlo, lo dejo sobre en mi habitación. Nora está siempre supervisando todo el proceso y se acercará a abrazarlo apenas pueda. Ella es la perrita más paciente y amorosa que jamás haya conocido. Y trata a los niños con amor y absoluta devoción”.

Una historia que vale la pena seguir. C.V

 

 


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