Ana María del Río al Premio Nacional de Literatura1

Ana María del Río, postulante para el Premio Nacional de Literatura- Narrativa 2025

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Con “Los años urgentes”, “Siete días”, “Óxido de Carmen” y una treintena de novelas para adultos y cuentos para niños, Ana María del Río es una seria postulante al Premio Nacional de Literatura de Narrativa 2025

Con más de una treintena de obras, otros tantos premios nacionales e internacionales y traducciones a varios idiomas, Ana María del Río tiene una carrera literaria sólida a su haber. Dueña de un lenguaje rico y elegante, es capaz de enfrentar asuntos que otros miran de reojo y hacerlo con altura de miras. Por ello, su postulación al Premio Nacional de Literatura era algo que se veía venir.  En Cafevirtual queríamos saber qué proceso está viviendo y cómo toma la nominación. Esta es la conversación.

¿Te sorprendió la postulación al Premio Nacional de Literatura?

No me sorprendió nada porque fue mi decisión. Es decir, uno no sale “nominada”; para postularse al Premio Nacional de Literatura, sino que uno decide postularse o no. Lo que sí me sorprendió y me emocionó mucho fue que, –cuando yo tímidamente comencé a preguntarle a algunos que yo conocía acerca de esta patuda decisión de postularme– surgiera tal cantidad de personas que consideraban que sí, que yo debía hacerlo y no solo eso, sino que me ofrecieron enviar cartas para apoyarme en esta aventura. Y eso ha sido un galardón afectivo muy cototo, que me sirvió mucho para lanzarme a la piscina. Así fue como en mi postulación puedo presentar cartas de apoyo de gente de gran importancia en la literatura, no solo nacional, sino mundial

¿Quiénes te apoyan oficialmente para esta postulación?

Tres Premios Nacionales anteriores, –Isabel Allende, Sonia Montecino, Diamela Eltit, Fundación Plagio, Letras Laicas entre ellas. Y para coronar mi sorpresa y mi emoción, una prestigiada institución educativa –la Universidad Mayor – no dudó en respaldar oficialmente mi postulación. Además de
eso, ha habido una cantidad de amigos y conocidos que también me han animado con mucha bondad y ánimo a presentarme. Entonces, voy bien respaldada. Escritoras,escritores, críticos, políticos, profesoras, profesores, y también el amoroso conserje de mi edificio, todos me han dado un espaldarazo en su plena confianza de que puedo ser una buena postulante a este honroso premio.

¿Habías considerado la magnitud de tu obra?

Me puse a juntar mis cositas y a ponerlas ordenadas. Y ahí tuve la primera sorpresa, porque me di cuenta de que sí tenía obra para mostrar: 25 libros de ficción –para adultos y niños– que sí han sido leídos, bien criticados y recibidos. Ellos suman –puestos uno junto al otro y midiendo la anchura de sus lomos – casi 38 cms de libros. Por supuesto esto es un cálculo ridículo, pero para mí muy efectivo. Y decidí que sí podía postularme y lo hice.

¿Qué acciones prácticas te ha tocado realizar para potenciar la postulación?

Tuve la suerte de contar con la ayuda irrestricta de un sobrino adorado –un capo ingeniero informático– que se dió la lata de juntar todo y de hacerme una primorosa página web que copio aquí: https://anamariadelrio.cl/
que se convirtió en un magnífico curriculum literario y una ordenación de todas mis aventuras de creación en el área de la ficción literaria. Y entonces, comencé la navegación.

¿Cómo evalúas hasta el momento tu participación en el proceso?

Pienso que estoy tranquila con esta decisión y contenta por descubrir, no solo que puedo ser una postulante para  considerar, sino que he escrito libros que han quedado en la memoria de quienes los leyeron.
Muchas veces en ferias de libros, estando en el stand para firmar mi libro más reciente , me he sorprendido con personas que llegan con ediciones antiguas de mis libros bajo el brazo para que yo se los firme. Eso me llena de  felicidad. Porque una cosa es escribir, otra cosa muy diferente es lograr que te publiquen y otra cosa muy maravillosa es que el lector haya guardado tu libro entre sus posesiones apreciadas. Eso calienta el corazón y empuja a seguir escribiendo con un interés y una alegría que pasan por encima de lo económico, por encima de las
estrecheces, por encima de los desánimos administrativos.

¿Qué tan difícil ser escritora en Chile

Lo económico es importante. Es difícil ser escritor en Chile, eso lo sabemos todos los que nadamos en estas aguas. Y el Premio Nacional de Literatura fue una idea que el presidente de Chile, don Juan Antonio Ríos creó justamente para eso, en 1942: porque todos sabían desde ese año – y también desde el inicio de los tiempos – que una escritora en Chile, un escritor en Chile, aunque tuviera un éxito moderado, no iba -con excepciones muy felices- a poder vivir de sus libros ni mucho menos. Para ser escritor hay que tener harto aguante
a la frustración, ser híper resciliente (por fin aprendo a escribir esa palabra) y tener una importante dosis de porfía, insistencia, terquedad o trastorno obsesivo-compulsivo, llámenlo como quieran.

¿Alguna razón para postularte este año y no antes?

Me postulo para este año contenta porque este gobierno, el de Boric ha sido el que logró algo que se estaba pidiendo con insistencia desde hacía tiempo: la recuperación de la anualidad del premio que estaba siendo bianual desde 1972. También me postulo consciente de que hay otras personas que también deben haber tomado esta decisión –no  fácil, créanme– de entrar a la arena de la postulación. En Chile hay muy buenos escritores, muy buenas escritoras. Personas que implantan estilos, miradas, plataformas diferentes desde donde vivir la vida. Personas que abren compuertas a lo que antes no se ha considerado. Personajes que aparecen resumiendo el espíritu de una década, de un territorio, de un paisaje. Escritores y escritoras que abren rumbos, que inquietan, que hacen
pensar, que hacen llorar, reír, emocionarse o indignarse también, por qué no, la vida está hecha de tantos y tan bellos materiales.

¿Algo que quieras decir?

Al postularme, confío. Porque me he dado cuenta de que no he escrito solo para tener un libro con tapas entre misAna María del Río al Premio Nacional de Literatura2 manos – o para saber decir unas cuantas tonterías agradecidas en un lanzamiento de alguno de mis libros. A lo largo de mi vida he escrito para vivir, ( de alguna manera para ganarme una especie de derecho raro para estar sobre la tierra), para mostrar las cosas que me importan y que siento que deberían importar, para develar, para inquietar, para descubrir, para hurgar en las extrañas, extrañísimas vueltas y caprichos de la existencia de todos
aquí, sobre esta tierra, mirándonos a veces unos a otros con la boca abierta sin saber cómo seguir. He escrito para  asombrarme, para celebrar y para denostar. He escrito con lágrimas, con ira, con risa. Pero sobre todo he escrito desnuda ante mí misma, sin contarme cuentos. Y por supuesto eso duele, llena, vacía, inquieta, produce insomnio y muchas otras cosas. Pero nunca hastía. C.V.

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